
Monterrey muchísimas veces no ha sido tomada en cuenta para conciertos de bandas extranjeras, sean mainstream o indie, que solamente van al Distrito Federal y/o Guadalajara.
Ahora, con el MtyMx Festival de Música y Arte para Todas las Edades se demuestra que sí hay gente que busca que, de alguna manera, no equiparar la oferta cultural de estas dos ciudades, sino representar algo distinto y difícil en un país como México. Esto por las circunstancias que sean y a un precio bastante accesible. En ese sentido, es de reconocer el trabajo loable y el gran esfuerzo que han estado haciendo conjuntamente Yo Garage y Todd Patrick.
Días atrás distintos medios gringos y nacionales habían puesto el ojo en este festival y, como tiene que suceder, lo hacen ahora que se está llevando a cabo. Así como le hicimos eco en esa ocasión, ahora también corresponde hacerlo.
Tristemente, el balance de los primeros reportes acerca del festival no es muy alentador. Muchísima falta de organización y logística han acarreado una variedad de problemas en el desarrollo de los primeros dos días del evento. A través de Twitter (#MtyMx) y blogs, muchos asistentes han manifestado su malestar y hasta decepción por las altas expectativas que había generado el festival.
Ejemplos claros son los de Brookling Vegan y el fotógrafo de rock Ryan Muir quienes han estado narrando a través de Twitter los problemas con los autobuses que parten desde Austin hacia Monterrey. Dichos autobuses escolares -que no sólo se transportan asistentes sino varias bandas- han tenido retrasos en repetidas ocasiones porque los choferes no se presentaron u optaron por no manejar al ver las condiciones de los vehículos.
Esto se suma al ambiente de miedo e inseguridad que en los últimos días se ha acentuado en la ciudad y que también es motivo para que otras bandas cancelaran su participación, tal como lo ha dicho Todd Patrick. The Village Voice reporta que no sólo las bandas han cancelado por dicha psicosis, sino que también es la causa para que la asistencia al festival haya sido bajísima: se esperaban entre 1,500 y 2,000 asistentes pero la realidad es que no ha sobrepasado los 1,000. Las reseñas de El Norte y La Rocka también han destacado esto.
Dentro del festival las cosas tampoco son muy gratas. Aunque los asistentes se han complacido de que la mayoría de las bandas han cumplido y realmente ha habido performances muy disfrutables, también hay abundantes quejas sobre la escasez en la iluminación y la deplorable ecualización del sonido. Por supuesto, tampoco hay que dejar de mencionar los atrasos en la alineación de las bandas.
Hoy es el último día del festival, a falta de información por parte de los organizadores todavía no se sabe cuáles bandas sí van a tocar ya que todavía no se ha anunciado el line-up modificado. No queda más que disfrutar el cierre del festival y esperar que ojalá ya no haya tantas cancelaciones. Después, esperamos que tanto Yo Garage como Todd Pattrick tengan algo que decir y que no se escuden bajo la falacia de que esto es un festival DIY.