Mar 17 2010

Entrevista y reseña: Magia sin secretos

publicado por en 7:28 pm || archivado en entrevista,reseña

Por Issa, etc. Un tanto tarde, pero les paso este texto publicado en La Rocka del concierto de Phoenix en el Escénica. Febrero 2010.

Los magos no revelan sus trucos, las madres nunca revelan sus recetas especiales. Supongo los adivinos tampoco te dirán si de repente les falla la esfera de cristal. Pese a las advertencias del sentido común, la pregunta estaba en la mesa: cuál era la explicación de Phoenix para el estallido de su último disco Wolfgang Amadeus Phoenix en el público y la industria musical como ninguno de sus tres álbumes anteriores. Por qué ahora, cuando habían decidido seguir el camino independiente con su sello Loyaute, la banda francesa de 10 años de trayectoria estallaba tan estruendosamente al grado de llevarse el Grammy al “Mejor disco alternativo” a casa.

¿La respuesta? Deck y Christian, respectivos bajo y guitarra de la banda francesa, abrazaron el agnosticismo esperado en entrevista con La Rocka, previa al concierto. “Cuando sacamos un álbum es como tirar los dados. Nunca sabes cómo van a reaccionar con él”, comentó el bajista.

“No tenemos que juzgar este tipo de cosas”, se defendió, “Tenemos el Grammy, tenemos que tomarlo. Claro que hicimos este álbum con el mismo espíritu que el disco anterior, así que sí, todos son apreciados por nosotros, y sí, preferimos el disco anterior porque es el más reciente. No tenemos que comentar de esto”, dijo Deck, estoico y más que satisfecho con la situación.

Han pasado diez años desde que el cuarteto francés lanzó su primer disco, United, de donde conoceríamos el sencillo “Too Young”, aparecido en la película Lost in Translation, de Sofia Ford Coppola, pareja del vocalista Thomas Mars. Desde entonces estaban apegados al inglés para apelar a la universalidad del público. Esa canción profetizó muchos años antes el regreso de la pasión por los 80s y de la adultez del pop para las bandas juveniles, de los cuales aún no hemos tenido escapatoria.

Si bien las palabras no alcanzan para darnos razón de su buena fortuna, la explicación que dieron al tomar el escenario es por demás suficiente. El jueves 4 de febrero Lady Hustle y el rock ligero de Los Lemons prepararon un Escénica abarrotado para un concierto que pone la barra muy alta para el resto del año. Aunque son cuatro de base, en el escenario Phoenix serían seis, con el apoyo del baterista y el encargado de los sintes, los que ofrecieron una combinación de rock y pop de corte fino con exceso de sintetizadores, precisión de ritmos y melodías en una atmósfera animada y divertida, y sensibilidad de masas entre guitarrazos rockeros, paisajes electro y momentos acústicos, que difícilmente serán alcanzados en los siguientes meses.

La visibilidad del escenario para los asistentes más alejados y fallas menores del sonido fueron los únicos detalles para el concierto con dos encores y 16 canciones en total. Cada rola fue poderosa en su propio terreno: en espíritu épico, “Love like sunset” (en dos partes) succionó la atención durante más de diez minutos desde el rugido motorizado de los sintetizadores hasta el ir y venir de los acordes limpios de guitarra, con algún rastro de la toma que Daft Punk hace del rock.

En la nostalgia del power-pop y del crujir de los sintetizadores, “Lasso” y “Lisztomania”, también del último álbum, golpeaban al público con profundidad inesperada. En ternura, “Playground love”, una canción de sus compañeros de generación Air para la película The Virgin Suicides, la voz de Thomas tranquilizó como plática de almohada, al igual que el revestimiento acústico para “Everything is everything”, que dejaría más evidencia su descubrimiento de la esencia del pop que lograron en su segundo álbum Alphabetical.

Aunque tanto sus conciertos como sus trabajos de estudio han destacado por ser sumamente accesibles y melódicos, lo que pasa tras bambalinas no es cercano a eso. “Es doloroso para tu ego”, detalló Deck, “Te estás enfrentando a ti mismo todo el tiempo. Tienes que empezar todo desde cero”.

“Es muy difícil, especialmente desde el inicio, empezar en el cuadro adecuado. Es emocionante y atemorizante al mismo tiempo. No tienes idea de si podrás lograrlo. Primero, no tenemos reglas, es completamente empírico, no controlamos lo que hacemos. Así que tampoco podemos predecir qué tanto va a durar [el tiempo en el estudio]”, precisó.

La noche en el Escénica, con un segundo regreso, terminó con el sencillo “1901”, cuyo final extendido sirvió de tarima para que unas 100 personas del área VIP se subieran a compartir el escenario con la banda. Este tema comparte cierto carácter melódico-obsesivo similar al de Hot Chip, que Christian reconoció como presente en todo el proceso de creación del Wolfgang. “Durante dos años cada sueño se dio en melodía”, explicó con respecto a los rasgos obsesivos de su último álbum, “Fue como una pesadilla, porque nunca paraba. Al mismo tiempo, es muy hermoso y muy difícil tratar de encontrar algo exótico y ponerlo en una melodía. Está en tu cabeza aún cuando estás durmiendo”.

Aún con el estrés y la obsesión como base para construir Wolfgang, éste -ni su presentación en vivo- se resienten como algo negativo. Si acaso, se convierte en algo perfectamente cuidado; en sus palabras, una situación de gana o pierde, en parte llevada así por la asertiva colaboración de Philippe Zdar, productor del disco y mitad del proyecto electrónico Cassius. “Para este álbum formamos un rompecabezas, compusimos muchas partes”, comentó Christian, paciente y explicativo, “15 horas de música. Pedazos muy pequeños de música en una máquina. Un año y medio, al que le construimos un bello marco. Como un collage”.

“Cada álbum tiene una receta, una distinta. Tenemos que encontrarla. Ese es el juego”, señaló Christian intrigado, como un mago que se deja llevar por sus propios secretos.

+ + +

Acerca del sencillo “1901″:
“La primera vez que enviamos esta canción a nuestros amigos, particularmente el efecto fue que no les importó en realidad la canción. No esperábamos que se hiciera tan grande después.” (Deck)

Acerca de sus shows acústicos:
“La forma en la que tocamos esos shows [acústicos] es un poco cómo compusimos el álbum. Fue normal empezarlas a tocar así.” (Deck)

Acerca del impacto de su último disco:
“Hacemos la música y el resto no lo controlamos.” (Christian)

Acerca de la fórmula pop:
“Las recetas no funcionan en el lado creativo para nosotros.” (Deck)

Acerca de cantar en inglés:
“Es como un código, como el lenguaje de computadoras. Es un lenguaje, nada más. Para nosotros no es la cultura estadounidense, sino palabras donde vertimos nuestra cultura europea.” (Christian)

4 comentarios

4 comentarios en “Entrevista y reseña: Magia sin secretos”

  1. Namiya, who likes 'em but still wants to punch 'em (hard)en 18 Mar 2010 a las 7:35 am

    Interesante retrospectiva de lo que fueron los eventos de hace (poco mas de) un mes. A pesar de no ser fan, el disco me pareció interesante, si bien no la ‘revelación’ como muchos lo trataron…

    …y por alguna razón, cada vez que me topo con entrevistas de estos tipos, no puedo sino evitar acordarme de los Broken Social Scene (en especial de Kevin Drew) con esa pretensión medio-a-escondidas-medio-destapada. De que: Si, producen música muy padre/interesante, pero al final del día, se queda el deseo de darles un golpe a la cara.

    A proposito, Extrañaba el NXNW. A veces se me olvida que los de Austin pueden sacar su lado freak a la primera gotera. Cheers!

  2. ArcticMMen 18 Mar 2010 a las 2:17 pm

    Para los fans de Arctic Monkeys: estamos armando un viaje al concierto de Guadalajara. El costo es aprox. de $500 viaje redondo. Saliendo el 21 de abril en la noche y regresando el 23 a Monterrey.

    Para más info: arcticmm@gmail.com
    (Por si se quieren apuntar en la lista me mandan sus datos: nombre, email y tel)

    O en nuestro grupo de facebook:
    http://www.facebook.com/group.php?v=wall&gid=226809632903

  3. 801en 18 Mar 2010 a las 3:50 pm

    namiya es gay

  4. Namiya, for he loves the cock (or so he claims)en 23 Mar 2010 a las 1:23 pm

    @801:
    Y sin muchos tapujos, deary! Mi sonrisa parte montañas xD