Nov 01 2008
MGMT en el Escénica: Un saco gigantesco para unos chicos cómodos
por Issa Villarreal
Publicada originalmente en La Rocka (noviembre 2008).
Este año el par de chicos de Brooklyn conocidos como MGMT fueron llamados los nuevos “Flaming Lips” por el pop psicodélico de su álbum Oracular Spectacular, producido por el compadre de los lips, Dave Fridmann. Sin embargo, en su visita a Monterrey del pasado viernes 17 de octubre, apenas si pudieron sostener su presentación ya no como el dúo de Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser, sino como banda.
Había algo de bagaje para la noche: las visitas en septiembre de dos bandas de la escena electro-pop de moda, Cut Copy y CSS, habían logrado “prender” al público medianamente luego de las constantes fallas de sonido durante sus conciertos. La suerte en el Escénica tomó ese mismo rumbo por ahí de la medianoche: apoyados con batería, sintetizadores, bajo y un par de liras, las primeras cuatro canciones de MGMT fueron irreconocibles, con voces perdidas entre la textura opaca de las guitarras.
Fue un comienzo flojo para ser una banda de jóvenes para jóvenes. En “Of Moons, Birds & Monsters” y “Future Reflections” trataron de acercarse a la psicodelia desde el ángulo de intentos de blues, requintos con “wah” y hasta glam rock que no conciliaba con el sabor electrónico latente en el Oracular. Y esta diferencia entre disco y performance no se hubiera teñido de negativa si la calidad del sonido no hubiera sido tan desfavorable: agudos taladrantes, vicios de micrófono, saturación de bocinas y uno que otro glitch de los teclados de Ben.
Hasta “Pieces of what”, de vibra semiacústica y la voz de Andrew navegando entre lo Lipesco y lo Bowie, se manifestó MGMT en el escenario. Como si hubiera empezado otro concierto: el punch de los coros, melodías recordables, y el ambiente colorido hijo de la tradición de bandas como Of Montreal, sin la adrenalina.
Los momentos de la noche fueron los sencillos, el lugar cómodo de los conciertos: el himno nostálgico “Time to pretend” y una menos selvática “Electric feel” que se ganaron al público aún sin sus armonías vocales ni su estilo dulzón. Al cierre del concierto, “Kids” –Andrew bailando con un penacho que alguien le aventó, y los más de mil asistentes cantando la melodía del sinte– fue casi perfecta y con fuerza, pero no estaban tocando la mitad de los instrumentos: era una pista.
A pesar de la energía momentánea el cover de Jesus and the Mary Chain, “Teenage Lust”, pasó desapercibido. Igual, “The Handshake” resintió la falta de presencia en el escenario. No que le importara a la mayor parte de la audiencia: el Escénica estaba atascado, unos cuantos chicos haciendo crowdsurfin’ sobre la solida capa de peinados setenteros y otros lidiando con los altos escalones de aquel espacio a oscuras. Estaban aún más reventados que en los fiesta-conciertos anteriores.
Como era de esperarse, la banda neoyorkina apenas si rompió la barrera de la hora: once canciones y una especie de jam con ritmo marchante, con Andrew llamando al “dance” a la turba por última vez. Y ese jam sólo se disolvió de repente, como si la despedida no hubiera llegado. Puede que sea una tierra de nadie –¿fueron ellos, fue el sonido, fue el lugar, fue una mala alineación cósmica?– pero al final el rendimiento de los MGMT en vivo quedó flaco dentro del amplio saco flaminglipesco y, para el caso, corto ante los performances musicalmente dignos de recordar.


naaa
Me quedo con la reseña ficticia de Bul, era mas optimista, ja!
eliud: justamente porque no fue.
Creo que la reseña es excelente, la capacidad literaria de quien la escribe, Lastima que se vea desperdiciada reseñando un evento insipido como este.
2MANYDJs se llevo la noche, hubieran cambiado a MGMT por SOULWAX live!!!
parece que la historia con MGMT es la misma en todos lados. lean esta reseña de Popmatters de un concierto en Nueva York de hace unos días.
Las pistas las traían en TODAS las canciones, guitarras, teclados, incluso voces… se me hace que eso aquí no se notó por el pésimo audio del que hablan, pero en resumidas cuentas -y comparando el setlist- lo que vinieron a hacer aquí fue un “ensayo” de su presentación en el MotoRokr, en el cual sí tuve chance de ver a los MGMT. Igualmente, la multitud eufórica y rendida ante una banda que NO suena en vivo. Los solos del guitarrista eran de esos que solo sirven para apantallar al que no sabe qué esta pasando. Me parece que en el DF al menos el sonido no estuvo tan malo, pero como sea, a mí no me dan atole con el dedo. Definitivamente me quedo con los 3 hit singles de la banda y prefiero olvidarme que alguna vez escuché el disco completo y que alguna vez vi su triste show en vivo y pensaré en MGMT como esa banda que prometía mucho; dudo que alguna vez cumplan esa promesa!
bueno yo por mas q escucho kids no encuentro guitarras en ningun lado
por lo que se ve ese nul no fue a ver el concierto, las versiones “en vivo” traían pistas, punto.