Apr 23 2008
Entrevista con Conor Oberst (Bright Eyes), el chico prodigio del indie
Por Issa Villarreal
Este texto es una exclusiva (compartida) de La Rocka.
Aún no llega a los 30 años, y Conor Oberst es el chico prodigio de la escena independiente de Estados Unidos. Es líder y responsable de los 10 álbumes de la banda Bright Eyes (¡en diez años!), y es uno de los fundadores del exitoso sello Saddle Creek –situado en Omaha, Nebraska, su ciudad natal– donde están firmadas bandas como The Faint, Azure Ray y Cursive.
Bright Eyes se presentará en Monterrey el viernes 25 de abril en el Café Iguana con su último disco, Cassadaga (2007). Acompañado por Mike Mogis (guitarra/banjo/mandolina y también productor de las bandas de Saddle Creek), Nate Walcott (teclados/órgano) y otros tres integrantes, escucharemos a Conor redondear sus canciones folk: guitarras acústicas, violines y banjos, blues, y letras literarias, crípticas y llenas de imágenes granulares de las que él es responsable.
“Sabes, es raro. No importa qué tantas canciones haya escrito, todavía no entiendo de dónde viene”, dice Conor en una entrevista por teléfono para La Rocka, “Sé que no lo puedo controlar y que tengo que ser paciente y consciente y estar listo para crear la canción una vez que viene la inspiración. Cuando trato de sentarme y forzarme a escribir no funciona o sale mal.”
“Tengo que esperar a que llegue la inspiración”, continúa, con naturalidad, “No tengo una buena moraleja acerca de escribir canciones aunque he escrito muchas”.
Cassadaga tomó casi un año de grabación y dejar cerca de quince canciones fuera. Entre los artistas que colaboraron en el disco está el también folkero M.Ward y la cantante pop de voz dulce Rachael Yamagata. El nombre del álbum viene de una curiosa ciudad en Florida, según cuenta Conor.
“Es una comunidad espiritista: hay muchos psíquicos y adivinos y tienen esta energía loca. Puedes ir a que te lean tu fortuna y pasar un rato. También está ésta escuela donde si tienes percepción extransensorial (ESP) te entrenan. Me interesa mucho”, comenta, tranquilo, “aunque el álbum no trata nada más de ese lugar. Sólo que eso me inspira”.
De Cassadaga se desprende el sencillo “Four winds”, una canción con un estilo inusual para una banda joven: el paquete completo del sonido country, con violines melódicos y mandolina. ¿El tema? Un apocalipsis posmoderno en Cadillacs y jets. De una ciudad donde hablan con los muertos. Un edificio con “un mural de una niña mexicana (…) parada al final del mundo, con los cuatro vientos soplando por su cabello”. Explica Conor la última imagen: “Es una imagen que para mí significa pureza, la humanidad al final de los tiempos”.
Checa el video “Four Winds” de esta banda representante de la música independiente en Estados Unidos. Espera la entrevista completa y la reseña del concierto en el siguiente número de La Rocka.

