Mar 01 2008

Los Llamarada: Diario de Europa

publicado por en 12:30 pm || archivado en bandas,comentario,reseña

los llamaradaEl siguiente texto lo escribió Satan Youth, vocal y sintes de Los Llamarada, acerca de su gira en febrero por Europa. En un par de semanas más tendrán cuatro tocadas en el festival de Austin SXSW, una de ellas en el showcase de la legendaria estación de radio WFMU. Por cierto, Los Llamarada son cinco: Satan, Estrella, Juan, Dany y Violeta.

Fue el año pasado cuando recibimos la invitación a una tocada en Bélgica, como parte del festival K –RAA- K. (http://www.kraak.net) Nos pareció un buen gesto, más tomando en cuenta que no teníamos una idea muy clara de dónde quedaba ubicado el país. El costo hacía prohibitivo el viaje, por supuesto. Pero semanas después nos llegó otro mensaje al myspace, mencionando que tenían un dinero asignado como pago por nuestra participación; dinero no suficiente para comprar los boletos de avión, pero sí para acercarnos un poco… a mitad del Atlántico, digamos. El milagro se debía a la participación de Clint Simonson (http://www.destijlrecs.com/main.html) como curador del evento. Su disquera (responsable de sacar discos de Michale Yonkers, Jakob Olausson, Wooden Wand) ya nos había contactado anteriormente, tras enterarse de nuestra existencia a través de Scott Soriano, (http://www.s-srecords.com/) que a su vez había editado y distribuido nuestro LP y el vinil de 7 pulgadas. Los diversos enlaces entre el underground gringo no pueden ser subestimados.

Lo que faltaba era conseguir más shows en Europa, fuera en Bélgica o el área cercana. Y casualmente en esos días recibí un mail de Ignace de Bruyn, fan belga del noise, la improvisación, las ediciones limitadas y viejas grabaciones en cassette. Tras comentarle la posibilidad de ir por allá, me comentó que vería que se podría hacer… menos de una semana después ya tenía una lista de fechas y lugares para tocar en Holanda, Alemania y un par de lugares más en Bélgica, incluyendo una presentación con Githead, (http://www.youtube.com/watch?v=ilhGMhTAqsk) el proyecto del cantante / guitarrista de Wire, (http://www.pinkflag.com) Colin Newman. En algunos shows ofrecían una cantidad fija de euros, en otros sólo un porcentaje de las entradas, en todos aclaraban que nos darían comida, alojamiento y cervezas, muchas cervezas. Para entonces ya estábamos haciendo las maletas, copiando CD-Rs para vender, guardando en una caja de cartón las playeras oficiales que hizo Dany y los singles y LPs para vender. Poco antes de subir al avión llegó la noticia de una tocada en París, en un antro punk clandestino llamado La Miroiterie…

Sábado 2 de Febrero. Bélgica. Llegamos a Bruselas tras un largo vuelo y las paradas en Dallas y Chicago (donde vimos nieve por primera vez). El chico de migración nos vio cargando todo nuestro equipo (ok, la guitarra de Juan y el teclado de Estrella), pidió nuestro itinerario y dijo “Oh, you must be a famous band”, y nos dejó pasar sin toda la faramalla de rayos X y demás que implica pasar a Estados Unidos, por decir algo. Bajamos al sótano del aeropuerto, espartano y gris, y de ahí tomamos un tren amarillo con cristales amarillos que nos llevó a Leuven y de ahí a Hasselt, lugar de la tocada OUDE KLANKEN NIEUWE GELUIDEN. Ya tenía un mapa indicando cómo llegar al Kunstencentrum Belgie, todo era cuestión de encontrar la Burgemeester Bollenstraat.

Tras esperar que llegara alguien a abrirnos, dejamos nuestras cosas y fuimos a explorar el rumbo… Aire gélido y chicas en minifalda. Creo que estábamos alrededor de 3, 4 grados, nosotros envueltos en ropa polar y la gente como si nada. Buscamos algo de comida y todo se nos hacía muy caro. A la mera hora nos decidimos por una tradicional hamburguesa belga (ja!) y unas cheves Jupiler, como debe ser. Nos perdimos de regreso entre edificios de ladrillo y calles llenas de colillas de cigarro. Me salté la parte en que íbamos con Tommy (del Kunstencentrum) a una tienda de discos y nos preguntaron por la referencia que tenían de México, el famoso dúo de guitarras de Rodrigo y Gabriela, les dije que acá no eran precisamente muy conocidos.

Ya más cerca de la hora del show nos indicaron unos cómodos sofás para descansar, y descubrí lo que es dormir con el famoso jet lag, todos desplazados de tiempo, un cansancio tremendo y la idea de que de todas formas no es momento de dormir. Entre sueños vi la llegada de los otros participantes al evento, los noiseros neoyorquinos Blues Control (http://www.myspace.com/bluescontrol) y el noisero japonés Yximalloo, el maestro Yximalloo (http://www.myspace.com/yximalloo).

Recuerdo que tocamos (una tocada intensa y sonámbula al mismo tiempo) y vimos a los antes mencionados, a Stellar Om Source (http://www.myspace.com/stellaromsource) y el folk sombrío de King Darves, (http://www.myspace.com/darves) que tanto nos recordara al estilo de Jeff Mangum de Neutral Milk Hotel. Conocimos a varia gente del área, a un chavo de Chile, y un gran fan español, Manuel, que para mi fortuna escribió una crónica de ese y el último evento (Antwerp) en su blog (http://theepoodlebites.blogspot.com/).

Dany puso la mesa de mercancía y unos chicos belgas se encargaron de vender. Fue el lugar donde colocamos más playeras y CD-Rs. Luego nos dirían en Holanda que a los belgas les encanta comprar souvenirs en las tocadas. Lo demás fueron cervezas, una cena vegetariana que no perseguí, y mis intentos de emplear una computadora ubicada dentro de una de esas viejas máquinas de videojuegos. El teclado no empezaba con QWERTY, sino con AZERTY. Nos presentaron a Manuel (otro Manuel, holandés), que sería nuestro anfitrión al día siguiente, y una chica que nos prometió armarnos una tocada en Viena algún día. Hablamos con Leah, de Blues Control, y surgió la pregunta que nos harían en todo lugar: “¿Y qué otras bandas hay en Monterrey?” Una pausa dramática, y luego: “En Monterrey existe mucho interés por el METAL”.

Ya en la madrugada abordamos varios autos para ir a Den Haag (La Haya) en Holanda, lugar de la siguiente tocada.

Domingo 3 de Febrero. Holanda. Nos quedamos en el mismo lugar del show, Helbaard, (http://www.myspace.com/helbaard) un colectivo de artistas ubicado en una inmensa escuela de inicios del XX. No alcancé a conocer todos los pasillos y pasadizos del lugar. Al llegar ya había colchones y sleeping bags esperándonos en un cuarto lleno de libros de diseño. Al amanecer salimos a explorar la ciudad, preguntamos por el centro y nunca llegamos a él, luego buscamos la costa caminando a lo largo de los canales y tuvimos la misma suerte, pero en el inter comimos una tradicional pizza holandesa (ja!) estilo mafiosa, bastante picosa, y descubrimos una coffeeshop donde no vendían café. ¿Qué más se puede hacer? Tomar fotos del atardecer y caminar muy despacio entre edificios escapados de la historia, tratando de no estorbar el paso de las omnipresentes bicicletas, que cuentan con sus propios caminos y semáforos. Toda la gente que topábamos en la calle y tiendas sabía inglés, así que no batallamos con el idioma. Como único indicio para el caminote regreso teníamos el nombre de la calle del Helbaard: Laan van Meerdervort. El cielo me daba la impresión de haber sido muy influyente en el desarrollo de la pintura…

Ya en la noche, la tocada (la única que no grabó Juan) fue mucho más viajada que la anterior, el lugar nos ayudó: un sótano donde el sonido se concentró entre coloridos posters y un público atento. Habíamos sido descritos en el flyer como “energetic freak out punk battling it out with layers of fuzz that lead their own life”. Después, de nuevo Blues Control e Yximalloo, además de King Darles alternando con alguien que no identifiqué y resultó ser Jakob Olausson, (http://www.myspace.com/jakobolausson) cuyo disco yo había escuchado en Monterrey. Ahí ya puede platicar también con Clint Simonson y topamos a un fan holandés que dijo haber bajado nuestro disco de Soulseek pero dijo ser la prueba de que bajar rolas lleva a comprar más discos: traía el LP, single, playera y demás… En general tuvimos más oportunidad de socializar que en Hasselt, y el ambiente ya era más relajado. Manuel (el de Holanda) nos dijo que se notaba la diferencia de tocar tras haber dormido bien. Y la pregunta: “¿Y qué otras bandas hay en Monterrey?”. “Nosotros empezamos tocando en la escena de bandas punk politizadas…”. Nos dormimos bien tarde y recuerdo haber atacado una cena vegetariana, al parecer así es la onda en los lugares donde suelen recibir grupos en éstos días. Al día siguiente nos levantamos temprano, pues teníamos que averiguar cuál era el camión a París y su hora de salida.

Lunes 4 de Febrero. París. Stellar nos acompañó a la estación de autobuses, donde descubrimos que se nos había olvidado la caja con las playeras y discos, así que ella se regresó a Helbaard por ella. Mientras desayunamos una tradicional hamburguesa holandesa (ja!). Llegó a tiempo con nuestras cosas como toda una heroína, nos despedimos y tomamos el camión de Euroline. Llegamos a París ya en la noche, y seguimos las indicaciones para abordar el metro, que me recordó aventuras en el DF. Luego una caminata con nuestras maletas y equipo hasta el lugar de la tocada. Ahí nos recibió nuestro anfitrión y organizador de la tocada, Brian Baxter, de USA, que sólo nos conocía a través de haber escuchado el LP, y el francés Pascale, que se encargó de la parte técnica y demás. La Miroiterie (cuyo nombre nunca pudimos pronunciar) es un lugar ocupado clandestinamente, que me recordó nuestras primeras y todavía más destartaladas tocadas, y toda la gente que nos topamos ahí era definitivamente original, ahí fue donde distinguí la mirada gala de algo que bien podría loquera e inteligencia. De nuevo cervezas, y conocimos a una chica peruana, que luego se encargaría de grabar el evento. Bastante gente, en especial tomando en cuenta que la tocada era en lunes y se había confirmado pocos días antes. Vimos a Minitel, que tenía una hermosa francesa aporreando los tambores como si fuera el fin del mundo, y a Pumice, (http://www.myspace.com/pumarse) un neozelandés en formato de hombre orquesta, ahora baterista en discos de los míticos Tall Dwarfs y Chris Knox (The Clean). Cuando llegó nuestra hora de tocar, fue una mezcla de la energía de Hasselt y la psicodelia de Den Haag, veía esos rostros y miradas sin parpadear, y de repente vi como la gente empezaba a bailar. Cerré los ojos y el resto continuó como una alucinación. Cuando llegó el momento usual de cederle el mic a Estrella, el stand de teclado se deshizo en mis manos y seguí tocando mientras el mundo parecía disolverse en brincos, notas discordantes y sudor. Fue increíble. Hasta nos pidieron encore. Ya al final, cervezas, charlar con Andy Bolus, un inglés que tiene el proyecto Evil Moisture (http://www.myspace.com/doomation) y al parecer se ha movido por bastante tiempo en el ámbito experimental. Nos llevó un extraño “tequila” más cercano a la sidra y dijo no ser ciudadano de ningún país del mundo, además de contar sobre su boda… amenizada por Reynols (http://www.youtube.com/watch?v=HfGLbWaLFkI). Vi a alguien del grupo Cheveu, (http://www.youtube.com/watch?v=G-xalZIk5zU) de nuestra misma disquera, quien me aseguró que cuando viniéramos de nuevo a Francia se podía armar una buena gira por al menos 10 ciudades. Luego se me acercó una chica pálida, casi gris, que literalmente tenía los ojos en blanco y decía provenir del planeta Venus, nos dio la bendición de la Madre Naturaleza para el resto del tour… La onda acabó temprano, y Brian nos llevó a su depa lleno de viniles, donde preparó una rica pasta y a dormir se ha dicho. Ah y me bañé. No me había bañado. Es la onda europea, you know.

Ah! La tocada fue grabada y está aquí: http://www.radiowne.org/Los-Llamarada

Martes 5 de febrero. París. Día sin tocadas. Nos levantamos tarde para comprar huevito y pan (de barra), luego fuimos con Brian, Pascale y Pumice a una tienda de discos donde vendí varios Cd-Rs de los Llamarada y vimos tremendos discos, libros y comics. De ahí a cenar comida turca (lo más cercano que encontramos a tacos de trompo, ja), más vueltas en el metro, donde escuchamos la estereotípica banda de jazz ver los alrededores de la Bastilla, Notre Dame, y finalmente la torre Eiffel, a pesar de que todos nos recomendaron no ir, al ser considerada la antítesis de lo cool. Pero se veía muy bien esa noche, como uno de esos trípodes marcianos de La Guerra de los Mundos, con un haz de luz iluminando la neblina. ¿Qué más? Caminar a las orillas del río Sena, recordando la melodía de Simple Twist of Fate del viejo Dylan. Buscar una medicina para la infección del oído de Estrella, y más noche escuchar discos en el depa de Brian y ver videos de Dave Chapelle. Y en la noche, sentir de nuevo que las horas están arrevesadas, y no poder dormir.

Miércoles 6. Köln, Alemania. Se nos fue el camión de las 11 y tuvimos que viajar en tren hasta Colonia, Cologne, Köln. Y tras llegar a la ciudad y acercarnos al metro, nos dimos cuenta que se había quedado una mochila en el tren. Una mochila con la ropa de Dany, y buena parte del dinero. Regresando a la estación, descubrimos que en Alemania era donde la gente no sabía inglés, o sólo unas palabras, y los empleados lo hacían todo con una lentitud… así que para cuando investigaron el tren ya se había ido. Ni modo. Tomamos el metro hasta el lugar de la tocada, el Kulturbunker Mülheim, (http://www.kulturbunker-muelheim.de/) un exbunker nazi de la 2ª Guerra Mundial, ahora convertido en centro cultural. Ahí nos recibió nuestro anfitrión, Torsten Nagel. Nos llevó a ver el escenario, el área de camerinos (donde dormiríamos) y a un cercano restaurant de comida turca, idéntico a los demás que habíamos visto en Holanda, Bélgica y Francia. Ahí nos picharon una especie de taco/torta inmensa: era más probable que la torta se lo comiera a uno. Ya de regreso al Kulturbunker, el público fue llegando y conocimos a Daniel, el fan alemán de Llamarada, y a quien le tocó iniciar el show con su proyecto (http://www.myspace.com/theglasstheceiling) Glass Ceiling: ruidos de guitarra y una mesa llena de pedales. Nos contó que tenía nuestro LP y estaba esperando el próximo, Take The Sky (va el comercial: grabado en un par de Tascams 4 – Track allá por Navidad / inicios de enero con Violeta en guitarra, disponible en abril a través de SS Records de Sacramento, California!).

Esa fue la tocada donde sólo fueron 30 personas, siendo que en las otras habíamos tenido entre 60 – 70, y yo me sentía perdido en ese escenario de madera, preocupado que el sonido fuera demasiado limpio y se perdiera en ese espacio que parecía un auditorio universitario, pero para la segunda canción abrí mi memoria hacia el horror de la historia, la retomé en mis letras, y empecé a sentir cierta energía presente. Es mejor no investigar de donde provino, pero a final de cuentas fue uno de los shows más alucinados. Daniel muy prendido en el público, y gente moviéndose junto con la música. Tras acabar, a la mesa de playeras. Nota: La gente de Alemania quiere playeras talla XL, no S.

Torsten me llevó a checar las salidas a Diksmuide en Internet y descubrimos que la página de los trenes alemanes menciona todo, menos los precios. Tuvo que hacer un par de llamadas, me dio la llave del edificio, y avisó que el lugar era tranquilo, al parecer carente de fantasmas… por ahora. Luego sacó más cheves, como debe ser.

Terminé recorriendo los pasillos del bunker en la madrugada, y en una terraza que daba al estacionamiento. Silencio, silencio.

Jueves 7, Diksmuide, Bélgica. Escapamos temprano en la mañana para tomar el tren a Diksmuide, alcanzando a preguntar de nuevo por la mochila perdida, pero no hubo noticias y seguimos nuestro viaje. Llegamos a una pequeña estación de trenes en un pueblito. Nos habían advertido que ante el tamaño del lugar no tendríamos que tomar camión o taxi para llegar al Muziekclub 4AD, (http://www.4ad.be/) pero sí dimos un par de vueltas en falso hasta que nos indicaron dónde estaba la calle Kleine Dijk. Llegamos justo para el soundcheck de Githead. Tenían su propio encargado del sonido, y checaron cada instrumento y cada mic cuidadosamente. Vimos que sería el escenario y sonido más profesional de la gira. El baterista de Githead (Max Franken) nos prestó la batería que había rentado y le indicó a Dany que hiciera los ajustes necesarios. Arriba del escenario seguían Malka (esposa de Colin, bajista, y al igual que Max, ex integrante del grupo israelí Minimal Compact) y Robin (Rimbaud, quien nos contó ya haber visitado Monterrey con su proyecto Scanner). Todos muy amables, y tras checar el sonido fuimos al hotel del Muziekclub, una casa ubicada al lado y con cuartos, baños, oficinas, cocina, área de comedor / recreación… todo cortesía del club. Ahí cenamos con el grupo, un plato de pasta y como postre frutas con nieve. Qué barbaridad. Colin nos preguntó por las fechas de la gira, Rimbaud nos mostró las fotos que había tomado en su visita a Monterrey: figuras inflables de venta en Morelos, la Macroplaza, el Museo de Historia… Descansamos un rato y luego empezó el show.

Habíamos sido descritos como un grupo de “neo- psychelische postpunk”. Estaba muy nervioso y en el momento sentí que no había sido nuestra mejor tocada; sólo en la segunda mitad sentí que empezábamos a explorar esos momentos de locura tan necesarios. Pero al terminar y pasar a backstage me encantó lo que Malka dijo sobre el grupo y le conté nuestra clásica historia de tener una canción de Wire como primer cover, tras fallidos intentos de sacar Where is my mind, de los Pixies. Ella también dijo haber aprendido a tocar con rolas de Wire, sin imaginarse que luego estaría casada con uno de los integrantes del grupo.

Yo ya había escuchado muchas veces el último disco de Githead y me encantó todavía más el verlos en vivo. Colin hasta sacó sus finales de canción estilo Wire, la interrupción repentina y un último grito. Una batería poderosa, Robin escarbándole sonidos chidos a la guitarra, y Malka era realmente buena en el bajo. Tras la tocada Colin se encargó de la mesa de mercancía y les cambié varios discos de Los Llamarada, y Max todavía compró un par de playeras de Los Llamarada. Se me acercaron un par de ingleses que iban a ir a todas las tocadas de Githead durante la gira, dijeron que les había parecido muy punk nuestro show, y me preguntaron si seríamos los teloneros en todas las fechas. Por ahí apareció otra persona que dijo haber recibido una llamada de amigo que había estado en el show de Köln y le dijo que fuera a vernos. Juan mientras estaba con Colin, hablando de guitarras, rock, y de nuevo la historia de nuestro primer cover. Para entonces yo ya había saqueado el bar y al regresar al hotel seguimos con unas cervezas Kruger que eran del diablo, checando el mail y comiendo pan con queso. Creo que el cotorreo siguió hasta tarde y yo simplemente me encontré de repente arriba de mi litera, sin nunca saber cómo había llegado hasta ahí. Esas Kruger borraron lo poco que me quedaba de cerebro.

Viernes 8. Antwerp, Bèlgica. Desayunamos con los Githead, Malka nos tomó un par de fotos como despedida, y luego caminamos a la estación de trenes, donde un solo viejito hacía todas las funciones del staff. Nos topamos de nuevo a los ingleses de la noche anterior. Ahora contaron haber seguido la carrera de Colin desde los primeros días de Wire, por lo que han visto muchas bandas en ese tiempo… y dijeron que se veía que nos iba a ir bien, que teníamos “eso” necesario para lograrlo y que “nuestro día llegaría”. Great!

Llegamos más o menos rápido a Antwerp y le llamé a Ignace, a quien ya había visto de pasada en la tocada de Hasselt: un chico de pelo destartalado. Tras plantear diversas opciones nos llevó a recoger algo de equipo para la tocada y nos llevó a su depa, lleno de libros de historia del arte y discos de vinil. Dormimos un rato y conocimos a su novia, Lynn. Comimos algo de pan con queso y fuimos a buscar la batería, los amplis etc para el show. Para entonces ya había regresado el cansancio del cambio de horario y cubría todo de un aire de irrealidad. Caminar entre sueños. Pronto fue de noche y hacía un frío similar al del primer día en Bélgica. Recordando Hasselt, me parecía como si eso hubiera pasado hacía ya varios meses, como si siempre hubiéramos estado de gira, con la incertidumbre de llegar a tiempo, de no saber dónde íbamos a dormir, de si nos alcanzaría el dinero para llegar a la siguiente ciudad, pero con la emoción cada día de conocer lugares y personas, ver otras bandas, checar diferentes escenarios y cotorreos. Y había sido diferente de la gira por California, en donde siempre teníamos quién nos guiara y había amigos de Scott por todos lados. Acá nos habíamos tenido que mover de un lado a otro por nosotros mismos, y era gente que nos conocía por haber comprado el vinil o leído sobre nosotros en foros como Terminal Boredom o blogs de música. Todos nos decían de la posibilidad de una gira más larga, en la cual nos convendría rentar un auto y visitar muchas más ciudades en Francia, Bélgica, Holanda… y ver hasta donde más podíamos llegar. Hubo invitaciones para ir a Italia, pero eso hubiera implicado más tiempo. De todas formas quedamos en regresar a Europa en invierno o primavera del otro año.

Y el lugar para la última tocada de la gira fue el bar La Campine. Al llegar tenía más bien ambiente de un restaurant: lleno de familias comiendo pasta con sus hijos. Topamos de nuevo al español Manuel, quien también escribió sobre esa tocada en su blog (thepoodlebites.blogspot.com) y puede describirla mucho mejor que yo. Recuerdo que empezó tarde y la gente andaba ya muy prendida. Habíamos sido descritos como “peyote – psychose”. Fue el show donde la gente estuvo más cerca del grupo, saltando y gritando, pidiendo más. Había alguien frente a mí haciendo movimientos de boxeo, un gorro de papel aluminio en su cabeza. Entre el público también vi a Stellar y Manuel, del Helbaard. El sonido no era el mejor, pero eso nos hacía gritar aún más.

Al final salí a la calle a jugar con un perro especialista en recoger cosas, estuve un rato ojeando un comic de X-Men, Estrella platicaba con Lynn, Dany puso la mesa de mercancía (nos quedaban sólo unos sencillos y un par de playeras), un DJ ambientó con rolas garage. Según nos dicen, la fiesta continuó hasta el amanecer. Después nos comentarían que el público de Antwerp se distingue por su ánimo rockero…

De ahí nos dieron ride al depa de Ignace, pero antes hicimos una escala en la zona de tolerancia de la ciudad, donde compramos unas tradicionales hamburguesas del establecimiento llamado Boobie Burgers. Al lado, puertas de cristal y vitrinas mostrando a las chicas ofreciendo sus servicios. La policía patrullando el lugar, algo que parecía una fuente / escultura y resultó ser un urinario al aire libre. Ver a una clon de Britney (50 euros!), dar una vuelta por la zona, comer una buena hamburguesa, llegar al depa y a dormir se ha dicho.

Sábado 9. Antwerp. Ese día no había tocada y dormimos, dormimos, dormimos. Luego a dar una vuelta por la ciudad, llegar de nuevo a la zona de tolerancia para los tradicionales hot-dogs belgas, y tomar más y más cervezas con Ignace, su hermano paraguayo y Lynn. Había el plan de grabar algo pero a la mera hora no fue posible, habrá que esperar a la siguiente visita. Ignace me explicó sobre los originales habitantes de Bélgica, pueblos que tenían dioses de la lluvia, la tierra, el trueno… y que luego fueron sojuzgados por extranjeros. Mientras Estrella hablaba sobre los pueblos indígenas de México: “Tenían una religión diferente a las de otras partes, tenían un dios de la lluvia, uno de la tierra, otro del trueno…”. Juan habló de películas de El Santo. Me enteré de que Ignace (al igual que Brian en Francia) conocía a Iñárritu, Cuarón, Del Toro, y había visto sus últimas películas… pero no sabía que eran mexicanos. Ah, y pasó la noticia de que un amigo había recibido un mail de Thurston Moore de Sonic Youth, comentando que estaba chido que los Llamarada hubiera visitado esas tierras. Pan árabe con queso cottage, más cerveza, y a dormir para ir temprano a Bruselas y tomar el avión.

Domingo 10. Bruxelles, Bélgica. El papá de Ignace nos dio el ride hasta Bruselas, todos medio dormidos y me preguntó si sonábamos como Sonic Youth. De ahí a Chicago, Dallas, McAllen, el camión de Reynosa a Monterrey. De vuelta a la vida real, y por fin pude bañarme. ¿Y ahora? A esperar la tocada en el South by Southwest (http://www.sxsw.com).

+ + +

Myspace: http://www.myspace.com/losllamarada
Fotos en… el Fotolog!: http://www.fotolog.com/losllamarada

12 comentarios

12 comentarios en “Los Llamarada: Diario de Europa”

  1. ricardoen 01 Mar 2008 a las 7:21 pm

    este texto es lo mejor que ha habido en esta pagina, de hecho es lo unico bueno que he leido en esta pagina.
    Ojala escribiera mas el que lo hizo y menos ustedes

  2. bulen 02 Mar 2008 a las 12:50 pm

    Ricardo tiene razon… tanta razon que yo sugiero Issa nos corra a todos los del blog y lo ponga a el como editor en jefe, y a los llamarada como sus reporteros estrella.

  3. issaen 02 Mar 2008 a las 12:56 pm

    wey, se alimentaron de hamburguesas en europa. ¿entonces para qué existe estados unidos?

    mi cabeza me está explotando con lo del teclado que no era QWERTY. jajaja.

  4. Punyen 03 Mar 2008 a las 11:56 am

    Yo me he divertido leyéndola, aunque me quedé a la mitad. Me gustaría que hagan lo mismo otros grupos.

  5. n.en 03 Mar 2008 a las 11:57 am

    Muy chida la reseña. Y ya escuchando el link con la tocada, sí se siente en el grupo toda la magia y buena vibra del viaje :D . Congrats!

  6. Limassolen 04 Mar 2008 a las 4:55 pm

    creo que estoy enamorado de Issa
    siento como que es como Maria Felix

  7. issaen 04 Mar 2008 a las 5:22 pm

    y eso que no has visto mis cejas, nene.

  8. [...] de leer la crónica Llamarada se me antojó escribir algo parecido. Estas son las notas por hora del MxBeat Monterrey escritas [...]

  9. lopen 14 Mar 2010 a las 6:32 pm

    que mensas omensos ir a europa a comer hanburgesas es estupido en estados unidos hay demaciadas/baaaaaaaaa

  10. lopen 14 Mar 2010 a las 6:36 pm

    que no les gusto no se crean perdon

  11. [...] de revistas norteamericanas, camaradas de los Times New Viking, ahijados del SXSW, y recientes backpackers de Europa. En sus viajes libres, Adrián ha concebido al mundo como sólo parte de otro de sus juegos [...]

  12. [...] Los Llamarada. Lo recordarán por otros textos en este blog como Microvibraciones: XYX en vinil y Los Llamarada: Diario de Europa. Se los paso para que vean cómo nos gusta leer El Norte y cómo nos gusta ponernos [...]

Trackback URI | RSS de comentarios

Deja tu comentario