Mar 01 2008

Chinarro somos todos: Antonio Luque @ Garage

publicado por en 11:48 pm || archivado en reseña

Reseña publicada originalmente en La Rocka (marzo 2008). La foto es de Guillermo Jiménez.

antonio luque en el garage

Es difícil que un hombre como Antonio Luque, músico español y líder de la banda Sr Chinarro, pueda tener esperanza contra una legión entera, en especial si es de Iron Maiden. Lo digo porque el sábado 22 de febrero Luque y Maiden tocaron más o menos a la misma hora, más o menos en los extremos del Paseo Santa Lucía, y más o menos captando la atención del público hacia dos puntos: guitarras y voz.

Aunque la banda metalera se llevó esa noche en el bolsillo, escuchar la voz de Luque, sin tener de por medio mil mares, fue más que suficiente. Fue cercano y cotidiano, intenso pero de mirada ausente, y –como se espera de un cantautor– envolvente con sus historias surreales.

Antes del músico español, Danipop (de Tamaulipas) y Mario* (“el muchacho satánico” de Happy Fi) se encargaron de fijar el tono acústico en aquel antro underground del Barrio Antiguo llamado Garage. La música empezó demasiado temprano para los que esperaban con ansias, algunos inclusive plantando sillas de plástico frente al escenario. Fue hasta una hora después –a la una de la mañana– cuando Antonio Luque se coló entre el centenar de personas para subir al escenario al fondo del patio.

Sentado sobre un banco de patas de metal, de esos como de barra de cafetería, el hombre de unos 40 años dio su frente a un público que empezaba a gritar su nombre a borbotones. Pasó los dedos por las cuerdas de su guitarra acústica y se disculpó con el público: sólo tocaría material de sus últimos tres discos.

“¿”Pelillos a la mar”?… no tengo idea de cómo se tocaba”, dijo sonriendo con algo de pena, acerca de su canción de El ventrílocuo de sí mismo (2003).

Unos segundos después empezaron los primeros acordes de “Esplendor de la hierba”, la historia de costumbres que abre El mundo según (2006), con su particular voz grave y radiofónica con la que navega el mar de sus canciones. La resistencia fue casi nula pues no tardó en brotar un murmullo nada tímido: “Hay que ver, hay que ver qué mal le sienta”, lo acompañaba cantando el público a su alrededor.

No sorprende esa cálida respuesta. Nada más con su banda, Antonio Luque ha grabado rolas desde 1992: empezó tres canciones para el sello El Colectivo Karma, junto con otras bandas amigas. Desde entonces han pasado 10 álbumes donde Sr Chinarro se despliega el rock pop al estilo de The Cure y The Smiths, pero con líricas de amores, tradiciones y paisajes españoles. Por sus discos, llegó a ser reconocido dentro de lo mejor del indie nacional por revistas como Rockdelux y Rolling Stone España.

Y a pesar de sus credenciales e historia vivida, Luque parecía abrumado con el efusivo público de esa noche, la mayoría jóvenes. Le pedían “Del montón”, “Quiromántico” y canciones más viejas, pero el músico de cabello canoso y corto –con un aire de George Clooney, pero más esbelto– desviaba la mirada de los cientos de ojos que tenía encima, sin moverse de su silla.

Ni la confrontación del público ni la imposición acústica del set impidieron que la nostalgia del Sr Chinarro encontrara la forma de quedarse. En “G. G. Penningstone”, canción alegre con espíritu de décadas pasadas, se filtró su delineado acento español mientras el público lo seguía con aplausos.

Como una burbuja de folklor, las imágenes de “El lejano oeste” nos aislaron de la ciudad: “Campo, qué bonito el campo” cantado a dos voces, Luque y el público, en un ritmo suave inesperado y muy distinto a la versión del álbum. Finalmente complació al público con “Quiromántico” (de El porqué de mis peinados, 1997), aunque para ello tuvo que pedir prestada una cejilla para la guitarra a Danipop, la chica que había abierto la tocada.

El líder de Sr Chinarro tocó 18 canciones cortas –cada una de tres minutos, a quemarropa–con un acompañamiento de guitarra simple pero justo para sus melodías fluidas y seminales. “Los ángeles”, “La resistencia”, “San Antonio” y “Tímidos del mundo” fueron las cuatro probadas que dio de Ronroneando, su décimo disco con la banda a salir en abril bajo el sello Mushroom Pillow, producido por Jordi Gil y masterizado por John Golden (quien también trabajara con Sonic Youth).

Aunque sus historias eran transparentes por tener una lengua en común con sus escuchas, el hombre de Sevilla se veía solitario en aquel escenario abierto. La delgada atmósfera campirana se rompía con uno que otro grito para pedir canciones, y otros murmullos de los más distraídos. La marquesina detrás le tiraba la luz a la espalda, y cuando comenzó “Militar”, cada verso era un escalón más abajo: “Todo hoy se va a volver contra mí / Creo que me levanto y no es más que un sueño”.

Como despedida de su concierto, complació de nuevo al público con “Del montón”, después de casi tocar completo El mundo según (2006). Entre aplausos y gritos, Antonio Luque dio las gracias rápidamente y bajó para perderse entre las personas que cantaron con él hasta la última palabra.

2 comentarios

2 comentarios en “Chinarro somos todos: Antonio Luque @ Garage”

  1. […] Sr Chinarro (Garage) […]

  2. […] Creí que no había videos de aquella tocada, pero me vengo encontrando con este. Desde Sevilla hasta Monterrey, Antonio Luque (de Sr. Chinarro) en una sesión acústica en el Garage. Febrero del 2008, ante menos de 200 personas, que no dejaban de hacer ruido entre rola y rola. La reseña de aquella tocada d’este lado. […]