Jan 01 2007

Diez discos que debiste haber escuchado en el 2006

publicado por en 12:00 am || archivado en artículo,reseña

por Issa Villarreal
Publicado en La Rocka No. 46 (Enero 2007)

Con la misma emoción con la que abrazamos los conciertos de los Rolling, de Depeche y de U2 y el resto de bandas viejonas, también le entramos a las nuevas generaciones y a los nuevos intentos. ¿Qué discos rescatamos de este año? Viendo el panorama de lo que fue 2006, sabemos que podrás vivir sin haber escuchado el nuevo de los Yeah Yeah Yeahs, o bien, entretenerte un rato con los sencillos de The Strokes que pasan en la tele y en el radio. Pero los siguientes discos hay que calarlos completitos: algunos por ser muy buenos, otros nada más por la novedad.

return to cookie mountainReturn to Cookie Mountain, de TV on the Radio
El mejor disco del año para la revista Spin y el segundo mejor para la publicación para hipsters, Pitchfork, no es de rock. Ni siquiera tiene un pinche guitarrista oficial. TV on the Radio es una banda que maneja principalmente sintetizadores, saxofones, percusiones, y con arreglos vocales muy raros. En su apenas segundo disco, Return to Cookie Mountain, hicieron trizas nuestra idea de lo que es una canción €˜pop€™ y pegajosa al sumarle un chingo de fuzz, alternar entre ritmos y tiempos, hacerse de ambientes oscuros y pesados, disonar, explotar. En general: poner nuestros nervios de punta con su música. Y sin embargo, diría algún Galileo musical, se baila.

broken boy soldiersBroken boy soldiers, de The Raconteurs
El nuevo proyecto de Jack White después de sus White Stripes está para dar miedo. No porque sea malo, al contrario: durante años lo vimos seriecito, a veces igual de aburrido como su compañera Meg, haciendo ejercicios musicales con el intelecto. Y ahora, con esta nueva banda armada con miembros de The Greenhornes, se le ha salido lo violento. Con riffs entretejidos y gritos, White hace rock mucho más visceral, más pasional, con toda la fuerza de un hombre soltero. €œBroken boy soldier€, la rola homónima al disco, es una marcha creciente que abandera su potencial peligro: “I’m child and man then child again. The boy never gets older”.

return to the seaReturn to the sea, de Islands
Han pasado más de seis meses desde que salió este disco y todavía se distingue en el aire. Islands es una banda que nació a partir de la caída de los canadienses The Unicorns, y Return to the sea es su primera entrega. En una mezcla de ritmos tropicales, armonías dulces y el debido toque de guitarras indie rockeras, los muchachos construyen una serie de historias, cómo decirlo, primitivas. Vegetales, animales, huesos, agua, islas en un mar de rock melódico y de calipso. Un álbum refrescante, orgánico, cálido y concreto, sin dejar de lado el humor más elemental. La rola: €œVolcanoes€, un relato infantil de un picnic interrumpido por la naturaleza, con final dramático.

the crane wifeThe crane wife, de The Decemberists
Es el cuarto disco que entrega esta banda fanática de las guitarras acústicas, el acordeón, la armónica, el órgano y otros instrumentos folk. Aunque en sus anteriores discos €“entre ellos, el magnífico Her Majesty (2003)€“ se habían caracterizado por ser romanticones y bastante tranquilitos, en The crane wife los Decemberists llegan a darse palmaditas de rock progresivo. Con riffs más complejos, redobles constantes, y espacios instrumentales, nos cuentan una leyenda oriental a lo largo del disco: la de una mujer que era una garza y que llega con nosotros y la salvamos y nos enamoramos de ella un poco y luego se va. Como The crane wife: pasará si le dedicamos nuestro tiempo.

boys and girlsBoys and girls in America, de The Hold Steady
Rock genérico. Una voz gruesa, como para cantar country. Algo brillante que suena a piano. Coros pegajosos. Calificado como el mejor del año por el departamento de reseñas (reales) de The Onion (el AV Club), y el segundo mejor por la publicación Popmatters, Boys and girls in America es un disco que debiste escuchar en el 2006 por ser abierto, sin pretensiones, y porque se quedará clavado en tu cabeza. Canciones como €œYou can make him like you€ serán inofensivas, pero bien que bañan en nostalgia. Puede que el disco no te pegue a la primera, pero es como cuando preparas el ceviche al limón: hay que dejarlo reposar un rato.

i am not afraid of youI am not afraid and I will beat your ass, de Yo La Tengo
El trío de Nueva Jersey de nombre curioso nos regala su siguiente trabajo después de Summer sun (2003). ¿Por qué debiste de haberlo escuchado? Porque en este disco la banda avienta todo lo que han aprendido a lo largo de 20 años de trayectoria, sin dejar de sonar divertidos: una mezcla de rock, jazz, pop, y en este trabajo, abusando de melodías bonachonas y simpáticas, como el sencillo €œMr. Tough€. Y aunque de repente se ciclan en sus anteriores trabajos, llega a tener momentos muy buenos.

destroyers rubiesDestroyer’s Rubies, de Destroyer
Destroyer no es una banda metalera, sino el nombre del proyecto de Daniel Bejar, uno de los genios detrás de The New Pornographers. El disco que sacó este año, el noveno release en su currículum personal, es de diez rolas llenas de €œla la la la€ alternando con narraciones crípticas, arreglos sensibles de piano, baladas, blues y rock, pero no por eso canciones fáciles de digerir. Vale la pena escucharlo porque no es un niño jugando a hacer castillos de música, si no un músico pasándola bien en el monumento de sus palabras y su guitarra. Este es, quizá, la producción que más se opone a su nombre.

rather rippedRather ripped, de Sonic Youth
Después de 25 años, estos chicos simplemente no pueden hacer algo mal. Son los papás de todos los chavitos que juran hacer ruido en nuestras épocas. La banda neoyorquina regresó con las mismas guitarras agrias de siempre, un poquito más pulidos, con chida producción. No destacan por renovadores, sino por dar más de lo que los hiciera rockeros legendarios. Si acaso, ahora podrían estar en rotación regular de radio: €œIncinerate€ es una canción pop, un sencillo para todas las edades. El disco está como para dejarlo dando vueltas en el estéreo. Bueno, hasta que saquen otro.

ysYs, de Joanna Newsom
De lo mejor del año, de acuerdo con The New York Times, Pitchfork, PopMatters y The Observer. La Newsom llegó a las manos del pueblo con su segundo disco con presencia orquestal: cuerdas, vientos y sentimientos medievales. Después de escuchar sus cinco rolas increíblemente largas, entendimos que su voz es tan frágil y temblorosa que cuando canta parece que quebrará el mundo en pedacitos. En €œEmily€, una de las canciones más conmovedoras del año, nos hace una rima juguetona para que distingamos la diferencia entre meteoro, meteorito y algo que se llama metereoide. Es el love-it-or-hate-it del año: no cualquiera aguanta esos arreglos vocales, esas líricas barrocas, y esa música que es para escuchar con los ojos y el corazón abierto.

the eraserThe eraser, de Thom Yorke
Este no es un disco excelente. No soy la primera (ni la última) en señalarlo. El señor Yorke se lanzó para hacer su proyectito personal a la mitad de los procesos de grabación del ya séptimo álbum de Radiohead. El resultado fue lo que nos temíamos: la esencia electrónica del quinteto inglés, la inevitable influencia de la amiga Björk, y unos vocales delirantes. Tiene sus momentos, como la rola de apertura, y el sencillo €œHarrowdown hill€, pero como obra completa puede sentirse aburrido. Si no es un disco bueno, ¿por qué debiste de haberlo escuchado? Uno: porque todo mundo ya lo escuchó. Dos: porque lo vas a necesitar para criticar el próximo disco de Radiohead. Tres: porque darle chanza a Yorke siempre será mejor que seguir con viejos discos de Oasis. En fin.

Otros discos que te recomendamos:
The greatest, de Cat Power
Bang bang rock & roll, de Art Brut
Are we not horses, de Rock Plaza Central
Idols of exile, de Jason Collett
At War with the Mystics, de The Flaming Lips
The life pursuit, de Belle & Sebastian
Silent shout, de The Knife
Cansei de Ser Sexy, de CSS
Paper Television, de The Blow

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