Oct 01 2006

The Mars Volta: The third time’s la vencida

publicado por en 12:00 am || archivado en artículo,entrevista

cedricpor Issa Villarreal

Publicado originalmente en La Rocka no.24 (Octubre 2006).

Con todo el feeling chicano y la psicodelia pura, The Mars Volta regresa con un nuevo álbum: Amputechture, el tercero en su historia discográfica. En él exploran las venas narrativas fantasmagóricas que distinguen a la banda, con la respectiva dosis de rock progresivo y tamborazos latinos. Cedric Bixler-Zavala, vocalista y liricista de la banda, platicó vía teléfono acerca de esta nueva producción para el periódico La Rocka.

“Me chiveo enfrente de la gente que se lo habla bien”, es una de las primeras cosas que advierte Cedric con respecto al español. Dice que hablará spanglish, dialecto con sintaxis y palabras en inglés y en español, comúnmente usado por los chicanos en Estados Unidos.

La advertencia quizá no impresione a los seguidores de The Mars Volta. Canciones en español o con partes en español han sido el sello de Cedric Bixler-Zavala y de Omar López-Rodríguez desde que estaban en su proyecto anterior sumamente influyente, At The Drive-In. Ambos rockeros crecieron en El Paso, Texas, antípoda norteamericana de Ciudad Juárez, Chihuahua, con una crianza en spanglish y con fuertes raíces en lo mexicano.

“Como en la canción que se llama ‘Asilos Magdalena’, no lo puedo cantar en inglés”, comenta, “…some of the lines in English just sound too obvious” [1]. La canción, en un español que nosotros lo vemos como deficiente: español chicano. Con unas palabras y una guitarra nostálgica, los Volta construyen una lúgubre noche de desierto: “El infierno me duermo / por que el infierno es la única verdad”.

Y es que son los episodios místicos los que suelen conservar el español para manifestarse, en especial por la negativa relación que Cedric ha mantenido con el imaginario religioso mexicano. “The way my parents were… Mi madre le encantaba ir a la Iglesia. (…) Para mí, it wasn’t interesting. Me espantaba todo and I didn’t understand it, you know. She just taught me how to be afraid to God, not to be in love with God” [2], explica el vocalista, completamente serio y dudando si debe continuar en inglés o en español.

“Everything about being catholic and being Mexican I just thought it was strange, you know” [3], resume.

El interés por lo espectral y lo fantasmagórico es una de las constantes de The Mars Volta en sus álbumes. De hecho, a diferencia de De-loused in the Comatorium (2003) y Frances the Mute (2005), Amputechture no está inspirado en la muerte de alguien cercano a ellos. Los fallecimientos del pintor Julio Venegas de El Paso así como el de uno de sus técnicos de audio había sido la oscura inspiración para los primeros dos discos de la banda.

Libres de esta maldición, la banda han enlazado ocho canciones que conservan su estilo cinemático, relatando la historia una mujer que está poseída, que es forzada al silencio por las autoridades, y que finalmente se vuelve santa para el mundo. Para Cedric, esta historia fue su forma de lidiar con las marchas de los inmigrantes en California, y en general con toda la situación de los latinos en Estados Unidos.

“Most Americans are supposedly afraid that the Mexicans are coming in to steal their jobs. But actually most of the Mexicans are doing the jobs they don’t want to. (…) This is my way of slapping them in the face” [4] , concreta.

Y más o menos a esto remite el nombre y el giro del álbum: Amputechture, una arquitectura que sirve para aislar, para amputar los lazos con el resto del mundo, como a veces sucede con los grandes orgullos y las grandes instituciones.

Los Volta optaron por colaborar de lleno en esta producción con John Frusciante, guitarrista de los Red Hot Chili Peppers, con quienes estuvieron compartiendo escenario en el tour de este año. Las ocho canciones están finamente cortadas, clara distinción entre una y otra, en contraste con el tedio espectral que fue de Frances the Mute. Escuchamos en ellas vestigios del rock progresivo que recordábamos de los setentas y ochentas, como el single cadencioso y repetitivo “Viscera’s eyes”. El espacio para el frenesí de canciones como “Drunkship of Lanterns” ha sido reducido a unos cuantos momentos en los clímax de la historia.

“Tenemos más canciones que están en tambores and it’s moodier and slower. I like that” [5] , reconoce Cedric con respecto a los logros de Amputechture. Y si bien a algunos nos parecerá que se han cansado del acelere progresivo de la música, The Mars Volta ha empezado una nueva batalla, una más social. Ya veremos en qué les podemos echar la mano, ahora que en noviembre se darán una vuelta en la Ciudad de México.

Traducciones:

[1] “Algunas de las líneas en inglés suenan demasiado obvias.”
[2] “La forma en que eran mis padres… Mi madre le encantaba ir a la Iglesia. (…) Para mí, no era interesante. Me espantaba todo y no lo entendía, ¿sabes? Ella me enseñó cómo tenerle miedo a Dios, no cómo querer a Dios.”
[3] “Todo acerca de ser católico y ser mexicano pensaba que era extraño, ¿sabes?”
[4] “La mayoría de los estadounidenses están supuestamente asustados de que los mexicanos vendrán a robarles sus trabajos. Pero en realidad la mayoría de los mexicanos están haciendo los trabajos que ellos no quieren hacer. (…) Esta es mi forma de darles una cachetada.”
[5] “Y tiene más cambios de humor y es más lento. Me gusta eso.”

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