Jan 11 2005
love, love can make a mighty meal on the hill
cuando venía de regreso a mi casa en camión, estaba pensando seriamente acerca de los sentidos, quizás en parte motivados por lo que comenté en la entrada anterior de café nostalgia de valdés. y también re-leí la primera mitad de pedro páramo para mi clase de literatura mexicana, y creo que las descripciones son bastante sensoriales-sinestésicas. el principal motivo es que mi madre me tiene "prohibido" cruzar calles o andar caminando en lugares muy transitados con los audífonos puestos, porque dice que soy muy distraída y no estoy alerta, o que no escucho los carros (y tengo una tendencia por caminar en medio de la calle, como si fuera rancho). y bueno, una vez casi me atropellan, pero bah.. anyway, estaba pensando cómo los sentidos son exclusivos. hice un ejercicio de permutación en mi mente con cada uno de ellos. lo que pensé es bastante simple. la vista, por ejemplo, permite divisar un objeto que no se puede oler, que no produce sonido, que no se puede palpar o probar; tan sencillo como las montañas gigantescas de monterrey. el olfato permite percibir objetos o seres que no se pueden ver, palpar, oír o probar; por ejemplo, el olor a quemado es lo primero que se percibe de un incendio en el otro lado de un edificio. con el oído se distinguen, igualmente, cosas que no están necesariamente a la vista, con olor, a una distancia cercana como para palparlo o probarlo.. como la música. y con el tacto tocamos cosas sin verlas, sin escucharlas, sin oírlas, y sin entender su sabor. el sentido que me queda es el sentido más inútil en el sentido pragmático de la palabra: el gusto. a diferencia de los demás, el gusto no te ubica ni ubica otros seres dentro de un espacio, ni provee información relacionada con el movimiento (en el caso de los olores sí se podría argumentar que existe una trasmisión de información a distancia; thus, que una abeja pueda ubicarse espacialmente en su entorno y tener memoria para la localización de las flores; lo aprendí en una lectura de TOEFFL, haha). el gusto es un sentido meramente lúdico-placentero, similar a las zonas erógenas. ciertamente existe una relación muy estrecha (y tal vez estereotípica) entre el buen sabor y la "buena" situación de las cosas, como la comida, pero me dal a impresión de que es otra de esas fuertes convenciones que tenemos. las películas de los espías y sus venenos en los vinos nos han recalcado muchas veces que el hombre cae por el sabor, y que el sabor no lo ayuda a estar a alerta y a -reitero- orientarse. si pruebas el sabor de un cuchillo, no te alertará en lo absoluto ni de su capacidad de daño físico ni si tiene alguna propiedad venenosa que pudiera afectar. además, el gusto es un sentido "interno": para conocer el sabor de algo, el objeto tiene que ser introducido a la boca, a diferencia de todos los demás sentidos (quizá el tacto pueda ser un poco ambivalente) que indican cosas del exterior, de los otros lejanos, del ambiente. para acabarla de chingar, el sabor en cuestiones gastronómicas tiene una relación de dependencia con el tacto (cuestiones de textura, acuosidad, dureza de la comida) y con el olor (pues dicen que en la comida el olor es 70% sabor). la lengua, la bella nadadora, y las papilas gustativas funcionan como un equipo ridículo ¿para qué chingados sirve el gusto, pues? el gusto no sirve para nada excepto para fomentar la gula y los recuerdos emocionales. yo todavía recuerdo besos con sabor a café, adictivos como la misma cafeína.
como una galleta maría mientras escribo esto.
pd. poesía en náhualt significa palabras con flores, particularmente como cantos-rezos para los dioses.

